Ayer terminó iRedes 2013, la tercera edición del Congreso Iberoamericano de Redes que se celebró en Burgos. Os avisamos hace semanas (parte I) y durante el congreso actualizamos el transcurso de las charlas (parte II) en nuestro blog. Hoy nos ha llevado toda la mañana poner por escrito sentimientos, lecciones y emociones producto de una aventura memorable.
Antes de nada, queremos recordaros que esto no hubiera sido tan posible sin la colaboración de Manu de LaManufactoría y sus camisetas personalizadas, y sin el patrocinio de la agencia Servilia (gracias Víctor) y de la empresa de diseño e interiorismo comercial VDseis (gracias Santi) mediante la iniciativa #tútambiénvienes.
Cuando acudimos a congresos de este calibre, hay una mezcla de expectación (por adquirir conocimientos) y de magia (por conectar con personas). En iRedes hemos logrado conjugar la mezcla. Es algo difícilmente descriptible pero sí es importante que comprendáis que sin las redes sociales (y no sólo las que circulan por Internet) los flujos no existen. La vida y las redes sociales son lo mismo. Las redes sociales no son sólo Twitter o Facebook sino conversaciones, abrazos, empatía y dedicación. La vida es un camino de experiencias y sensaciones, de reflexiones, de conexiones. Caminar implica haber tomado una iniciativa. El que no camina no experimenta. Los experimentos potencian la diversidad. La diversidad es clave para el progreso de las sociedades. iRedes y la hospitalidad de Burgos, tierra de caminos históricos, nos ha permitido vivir todo lo descrito. Os invitamos a caminar juntos.
Ander Izagirre: “Tecleo con las manos, escribo con los pies”.
Hemos hablado de conexiones y de diversidad. Dos conclusiones fundamentales para nosotros, como fundamental ha sido la visita y presencia de Yoani Sánchez, una de las figuras más representativas de la lucha por la libertad de expresión. Las redes sociales, Yoani, iRedes nos han enseñado a valorar aún más la importancia de la humildad, de la tolerancia y de la simplicidad del día a día en un mundo que a veces se hace incomprensible y, si nos apuran, inverosímil. Todo esto sin olvidar nuestra obligación de seguir siendo los protagonistas de nuestras vidas, de seguir creando cambio, de empoderar a los demás de la misma forma que los demás lo hacen en nosotros.
Yoani Sánchez: “Ya no hay vuelta al silencio”.
Con todas las posibilidades que tenemos, con toda la gente que pelea a diario, con todo nuestro esfuerzo e implicación… ¿acaso nos queda alguna otra opción que no sea la de ser optimistas?
¡Nadie puede vivir nuestra vida por nosotros!
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