Detroit, la ciudad que hace pocas décadas gozaba de envidiable esplendor, se ha declarado en bancarrota. Mientras que en 1950 vivían cerca de 2 millones de personas, ahora apenas llegan a los 700.000 habitantes provocando así que muchas zonas de la ciudad estén completamente desiertas. Un auténtico drama, sí lo es. Pero lejos de agazaparse en la melancolía, existe otra opción: abrazar el cambio. Se presenta una auténtica oportunidad para reinventarse, para volver a empezar, para hacer las cosas de otra manera…
En tiempos de crisis, cultura
En esta época tan incierta de cambios sin precedentes, una de las mejores bazas es la de reunirse y ponerse de acuerdo para colaborar en la puesta en marcha de ideas y proyectos. Se trata de recuperar, en gran medida, los espacios públicos y combinarlos con la participación y acción ciudadana.
Podemos encontrar un buen ejemplo en la ciudad portuguesa de Évora, declarada en 1986 Patrimonio de la Humanidad. El pasado 11 de julio se celebró la inauguración del impresionante centro cultural “Foro Eugenio de Almeida” alojado en lo que fue, en el siglo XVII, el palacio de la Inquisición. Un inmenso edificio de tres plantas y más de 20 salas. La inauguración oficial contó con una exposición original titulada “Puertas abiertas” y en la que han participado 450 artistas. Un espacio recuperado y rediseñado para albergar exposiciones y jornadas propias del arte y de la cultura en la revolución digital.
¡Ojalá Detroit te sirva de inspiración!
Detroit, la ciudad que se declaró en bancarrota. Fantástico reportaje de Carlos del Amor de RTVE
(Foto: Reuters)