La civilización se enfrenta al primer caso de “WhatsAppitis” conocido en el mundo

28 abril, 2014 0 Comments Noticias 607 Views
La civilización se enfrenta al primer caso de “WhatsAppitis” conocido en el mundo

Si ya has leído alguna otra noticia de Eduskopia, sabrás que en múltiples ocasiones no nos limitamos a publicar la noticia sino a argumentar y a dar nuestra opinión. Y esto es precisamente lo que vamos a hacer hoy con la dichosa “WhatsAppitis”. El tema y las circunstancias lo merecen.

Ya no necesitamos que nos ataquen con artillería pesada, un simple aparato de 130 gramos puede funcionar como arma de destrucción (y distracción) masiva. Hablamos del teléfono móvil. Una herramienta que hace tiempo dejó de servir únicamente para hacer llamadas. Las farmacéuticas, los seguros y consultorios médicos privados se estarán frotando las manos ante la avalancha de trabajo que se les viene encima…

La tecnología no es ni buena ni mala, depende del uso que hagamos de ella

En mi opinión, la degeneración del ser humano comenzó con los Tamagotchi en los años 90, esos aparatitos del tamaño de un huevo que contenían una vida virtual que había que cuidar como a la de un ser humano. Recuerdo que esto le gustaba especialmente a las niñas quienes comenzaron a dejar de jugar a las muñecas y/o con sus animales de compañía para pasarse al hipnotizador mundo de la vida artificial.

La cuestión es, ¿dónde está el límite? La delgada línea roja entre el uso racional y el uso compulsivo comienza a crear serios trastornos físicos y mentales. Miramos el móvil 150 veces al día de media, esto que puede parecer normal, no debería serlo, y es la antesala de cualquier tipo de enfermedad asociada con los abusos.

Lo peor es cuando le echamos la culpa a nuestros amigos, o incluso a la máquina. Cuidémonos los unos a los otros: no le recrimines jamás a tu amigo, familiar, conocido que revise el WhatsApp y mucho menos que te conteste, contacta con él de cualquier otra forma si tan interesado estás. Y lo primero de todo es que ninguna persona te pertenece, cada uno utiliza su móvil libremente y te responderán cuando quiera y donde quieran. ¡WhatsApp es, sin duda, un arma para la esclavitud 2.0!

El primer caso de “WhatsAppitis” en el mundo

La primera paciente diagnosticada con WhatsAppitis tiene 34 años y estaba embarazada de 27 semanas cuando comenzó a sentir un fuerte dolor en su muñeca. Acababa de terminar una guardia en el hospital donde trabajaba, coincidiendo con la festividad de Navidad. Al regresar a casa, comprobó los centenares de mensajes de sus amigos y familiares. Se pasó seis horas contestando todas las felicitaciones, y un rato después, comenzó a sentir un fuerte dolor en su dedo pulgar…

Los exámenes y estudios que hicieron demostraban que la paciente sufría un fuerte dolor en su muñeca y dedos. La tendinitis se había producido tras sujetar su teléfono de 130 g durante algo más de seis horas. Los médicos le recetaron un “severo” tratamiento de esta terrible WhatsAppitis que consistía en la ingesta de antiinflamatorios, descanso y la abstinencia total en el uso del teléfono móvil. Este último consejo no fue seguido por la paciente, que volvió a sufrir complicaciones tras enviar nuevos mensajes a través del WhatsApp el 31 de diciembre.

Este llamativo diagnóstico, si bien puede resultar gracioso, no le sorprenderá a todo el mundo pues a mediados de los noventa, a través de la revista médica The New England Journal of Medicine, se diagnosticaron los primeros casos de Nintendinitis y unos años después, una fractura ósea provocada por el uso excesivo de la Wii (wiitis). Y es que ahora ya no se lleva el famoso “codo de tenista”, ahora se llama “codo de Wii”. El sufijo médico itis significa inflamación. A veces conviene ponerle nombres vistosos a comportamientos de riesgo para la salud de las personas, sobre todo si sirven para ubicar esta amenaza en el imaginario colectivo dado que se trata de un serio problema incipiente.

Otros problemas de salud

También es de especial relevancia otros problemas como la alteración de la postura y el equilibrio en las personas que además utilizan el teléfono mientras caminan; los problemas de cervicales, problemas de visión, por no hablar de los trastornos alimenticios. También son frecuentes los dolores en el cuello y en los oídos. Y es que, ¿quién no ha visto a los adolescentes con el cuello haciendo un ángulo de 90º por la calle mientras consultan sus teléfonos o quién no ha escuchado a alguien que lleva la música a todo trapo? Los expertos  han señalado que escuchar música a alto volumen durante muchas horas afecta los oídos. El resultado es que personas jóvenes disminuyen su nivel de audición.

El túnel carpiano

La WhatsAppitis es la forma llamativa de hablar de tendinitis o del síndrome del túnel carpiano que aparece por una fuerte presión reiterada sobre uno de los nervios de la muñeca. Ese nervio es responsable de la sensibilidad del pulgar y los dedos largos (excepto el meñique) y de la función de pinza con el pulgar. Por eso, los primeros síntomas son el adormecimiento, el dolor y finalmente, la pérdida de sensibilidad en la mano afectada. Con tratamiento, el dolor usualmente desaparece y no deja ningún daño permanente en la mano o muñeca. El hecho de teclear mensajes de celular y trabajar en computadora, de ocho hasta 16 horas al día, ha generado un padecimiento denominado tenosinovitis. Uno de los principales síntomas es el fenómeno conocido como “dedo engatillado“, es decir, cuando el pulgar o el anular, se quedan flexionados involuntariamente y al tratar de moverlos se siente mucho dolor. Este padecimiento es más común a partir de los 40 años de edad y es todavía más frecuente en las mujeres y en las personas que tienen familiares con padecimientos de artritis.

¿Qué tendrá que ver la educación y la cultura que promovemos desde Eduskopia con esto? TODO. Si quieres que te ayudemos a preparar una dieta TIC rica en vitaminas, equilibrada y saludable, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

About author

Lisandro Caravaca

Lisandro estudió Traducción e Interpretación y posteriormente un Máster de Técnico en Community Management y Redes Sociales. Su fuerte vinculación con la formación y la enseñanza desde muy pequeño le han llevado, a sus 23 años, a crear Eduskopia. Su aspiración es trabajar por conseguir un mayor conocimiento y concienciación por parte de la sociedad en cuanto al buen uso de la tecnología. Lisandro es el fundador y Director General de Eduskopia. Además, se encarga de la elaboración y la gestión del contenido y de las publicaciones tanto en la plataforma web como en los perfiles en redes sociales externas.

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