Claves para sobrevivir a la multitarea

Claves para sobrevivir a la multitarea

Desde el pasado mes de noviembre, fecha en la que María Eugenia intervino en el congreso EBE 2016 en Sevilla, decidimos desgranar su conferencia en varios artículos. Y hoy llegamos a la cuarta y última entrega de artículos sobre la multitarea, que nos lleva a compartir, por fin, las claves que hemos identificado para sobrevivir a la misma:

1. Toma de conciencia

Desde hace unos años, la neurociencia está interesada en descubrir el impacto que genera la revolución tecnológica en nuestra conducta. Todo está ligado a las nuevas tecnologías de ahí que el uso abusivo de ellas necesariamente va a afectar a nuestro rendimiento  y bienestar personal. ¿De veras creemos que la multitarea nos ayuda a vivir mejor? ¿Hace que nos sintamos mejor?

2. Dieta digital: autocrítica

El talento está sobrevalorado, no nos equivoquemos, es el punto de partida. Las empresas quieren personas capaces de tomar la iniciativa, de ponerse a trabajar sin salirse de foco, de aportar valor, de conseguir, ejecutar, finalizar, etc.  Y la llamada transversalidad, la flexibilidad o el poseer múltiples habilidades nada tienen que ver con la multitarea, usarlas como sinónimos o emparejarlas no deja de ser una deformación diabólica.

3. Estrategia y Medidas: Gestión del tiempo

Ser productivo no es algo que se consigue de un día para otro, ser productivo y por ello rentable para ti y para tu empresa es algo por lo que se trabaja día a día. Perder el foco es lo más habitual en nuestros días y ser productivo puede resultar incómodo, la improductividad se presenta en cualquier momento y de múltiples formas y te tocará luchar contra tus condicionamientos o debilidades.  Porque hay tareas que no apetecen nada y que te hacen levantarte de la silla un montón de veces, y al final tendrás que acometerla cuando más cansado estés. Por no hablar de la curiosidad que sentimos permanentemente de estar echando un vistazo a correos, teléfonos, etc. y las interrupciones de los compañeros. Algunas sugerencias:

  1. Bloquear páginas, redes, diarios, vídeos, que se consultan sin control en horario laboral. Silenciar, no tener encima de la mesa el móvil, no tener abiertos los correos…
  2. Limitar la cantidad de tiempo, la frecuencia, el momento en el que entramos en estos sitios.
  3. Hacer las consultas online todas juntas
  4. Agenda: reservar el trabajo focalizado para las horas más productivas, cuando estamos cansados solemos tener más tentaciones y postergamos decisiones o las tomamos de peor manera.
  5. Descansar, respirar…
  6. Decir no a reuniones o consultas de compañeros y resolverlas por escrito o dejarlas para otro momento del día.

4. Disciplina y firmeza

Al menos intentemos aplicar disciplina y firmeza para no desviar nuestra atención y resistir así a la tentación de la inmediatez. Si surge una duda sobre un tema no relacionado con la tarea o te acuerdas de algo pendiente o que tienes que hacer en el día… lo apuntas en un papel, pos-it, agenda… y lo revisas o haces cuando hayas terminado el bloque de concentración, con el tiempo, podemos alargarlo al final de la mañana, del trabajo, del día…

Debemos intentar resistir la tentación de la inmediatez pues la falta de concentración alarga las tareas y resulta frustrante. Procuremos dividir el trabajo en bloques de concentración, entre media hora y una hora, dependiendo de la tarea.

5. Practicar el “singletasking”

Procura practicar la concentración en una sola tarea. No somos máquinas, ¿por qué nos empeñarnos en competir con ellas? La multitarea, en el fondo, se basa en hacer todo lo que se pueda simultáneamente para ganar tiempo, para ser más eficiente. Visto con un punto de reflexión lo que intenta es asemejar nuestro comportamiento y rendimiento humano en competitividad con los ordenadores y robots, lo que supone una batalla perdida y el pago de un precio muy alto para aquellos que se someten al engranaje del juego, bajo la falsa apariencia de ser un crack en la oficina.

Y cuando replicamos en las redes, noticias, rumores, opiniones, etc. sin haberlo ni siquiera leído con un mínimo de detenimiento, en el fondo y en la forma nos comportamos como máquinas “irreflexivas”.

Sólo podemos ser extraordinarios haciendo un trabajo enfocado y único.

Al contrario de lo que la mayoría de la gente piensa, los “supertareas”, no los multitareas,  no están sobrecargados. Su atención está enfocada en lo que están haciendo, trabajando en las combinaciones necesarias para hacerlo bien sin “distraerse” con otras tareas. En palabras simples, los “supertareas” utilizan menos áreas de su cerebro de manera más eficiente.

El mejor ejemplo son los expertos. Los cerebros de los expertos en general realizan menos funciones, pero más eficientemente, lo explica Jason Watson, neurocientífico cognitivo de la Universidad de Colorado. “No siempre más es mejor”, asegura Watson, ya que hay ocasiones en que demasiada actividad cerebral deriva en mayor nivel de estrés o en menor productividad.

¿Qué opinas? ¿Cuál es tu experiencia con la multitarea? Mucha suerte en la aventura y recuerda que un hábito no es más que una serie de comportamientos repetidos. Si quieres, puedes.

About author

Lisandro Caravaca

Lisandro estudió Traducción e Interpretación y posteriormente un Máster de Técnico en Community Management y Redes Sociales. Su fuerte vinculación con la formación y la enseñanza desde muy pequeño le han llevado, a sus 23 años, a crear Eduskopia. Su aspiración es trabajar por conseguir un mayor conocimiento y concienciación por parte de la sociedad en cuanto al buen uso de la tecnología. Lisandro es el fundador y Director General de Eduskopia. Además, se encarga de la elaboración y la gestión del contenido y de las publicaciones tanto en la plataforma web como en los perfiles en redes sociales externas.

Related articles

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Reply

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *